- Problema
- Arrancamos con una sola sociedad a propósito: no sabíamos si el negocio iba a funcionar, y montar dos desde el primer día es pagar el coste de una estructura que quizá nunca se use. Pero cuando empezó a funcionar apareció el problema contrario: cada euro de beneficio que quisiéramos sacar o reinvertir en otra cosa pasaba por nuestro IRPF, y esa factura crecía al ritmo del negocio.
- Decisión
- Crear la holding en cuanto el negocio demostró que funcionaba, no cuando los beneficios ya fueran grandes. Aceptamos el coste de mantener dos sociedades a cambio de ordenar la estructura a tiempo.
- Resultado
- Los beneficios se quedan en la estructura y pueden financiar el siguiente proyecto sin pasar antes por la renta personal de los socios. Hoy tenemos varios negocios nuevos en mente, y la estructura para lanzarlos ya existe.
Lección La estructura no se decide el primer día ni cuando el problema ya es grande. Se decide cuando el negocio demuestra que funciona.