- Problema
- Vendemos con IVA reducido al 10 %, pero casi todos nuestros gastos (publicidad, logística, comisiones, servicios) llevan el 21 %. Cada trimestre soportábamos más IVA del que repercutíamos, y la diferencia se iba acumulando a nuestro favor. En el régimen general, Hacienda no la devuelve hasta final de año: dinero nuestro inmovilizado durante meses.
- Decisión
- Darnos de alta en el registro de devolución mensual (REDEME), aceptando lo que implica: declarar el IVA cada mes y llevar los libros por el SII.
- Resultado
- Recuperamos el IVA cada mes en vez de una vez al año. Más trabajo administrativo a cambio de una caja que ya no se queda parada.
Lección Un negocio puede ser rentable y aun así quedarse sin caja por el IVA. Si vendes a un tipo reducido y compras al general, revisa tu IVA antes que nada.