- Problema
- El margen fue una pelea constante: cada herramienta del mercado lo calculaba a su manera y ninguna nos daba la cifra real por producto, canal y país. Sin esa cifra no sabíamos cuánto podíamos invertir en publicidad sin perder dinero, así que invertíamos a ciegas o no invertíamos.
- Decisión
- Construir nuestra propia forma de medir el margen real, con todo descontado. Al verlo claro descubrimos algo que no esperábamos: teníamos margen de sobra para crecer aunque perdiéramos una parte por el camino. Decidimos invertir más en publicidad con un límite claro: el punto de equilibrio de cada producto.
- Resultado
- La publicidad dejó de ser una apuesta y pasó a ser una decisión con techo conocido. Sabemos hasta dónde podemos empujar cada producto y cuánto puede crecer antes de dejar de ser rentable.
Lección El margen real no solo sirve para defenderse. A veces te dice que puedes permitirte perder parte de él para crecer.